La Unión Europea ha expresado su apoyo a la decisión de Moldavia de iniciar el proceso de salida de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), una organización que reúne a varios países de la antigua esfera soviética. Este anuncio, hecho en Bruselas, ha sido considerado un paso significativo en el camino hacia la integración del país en la UE.

La portavoz de la Comisión Europea, Anitta Hipper, destacó que la decisión de Moldavia surge en un contexto de creciente tensión, especialmente tras la invasión rusa a Ucrania. Según Hipper, la nación moldava ha dejado en claro que no desea pertenecer a la CEI y que su enfoque se alinea más con las políticas de la Unión Europea, lo que refuerza la idea de que los moldavos han tomado una decisión acertada ante la influencia rusa.

El gobierno moldavo ha formalizado su intención de abandonar la CEI al denunciar los acuerdos que dieron origen a esta organización. El viceprimer ministro, Mihai Popșoi, había anticipado esta acción, que ahora debe ser ratificada por el Parlamento. Moldavia ha sido un firme aliado de Ucrania y ha señalado que el Kremlin ha intentado desestabilizar su política interna, lo que incluye el financiamiento de opositores políticos.