El Gobierno de Moldavia ha declarado una alerta ambiental por un periodo de quince días en respuesta a un derrame de crudo en el río Dniéster. Esta medida se implementó tras solicitar apoyo internacional a través del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea, lo que ha permitido una mayor colaboración con equipos externos para abordar la crisis en la región afectada.
La alerta se produjo luego de un ataque ruso a una central hidroeléctrica en Ucrania, que resultó en la contaminación del Dniéster. Las autoridades moldavas han impuesto restricciones en el uso de las aguas del río en un tramo que abarca desde Rezina hasta Dubasari, debido a la detección de niveles alarmantes de hidrocarburos en el agua, especialmente entre Naslavcea y Soroca, donde las concentraciones superan los límites permitidos.
El Gobierno, encabezado por Alexandru Munteanu, ha instado a las autoridades locales a implementar medidas adicionales para proteger las fuentes de agua potable en las áreas afectadas. Asimismo, se han colocado barreras en el embalse de Dubasari para contener la propagación de contaminantes. Las autoridades han subrayado la importancia de mantener a la población informada a través de canales oficiales, garantizando una comunicación clara sobre cualquier desarrollo en la situación.



