Teherán, 8 de marzo (Redacción Medios Digitales) - Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido ayatolá Alí Jameneí, ha emergido como el nuevo líder supremo de la República Islámica de Irán. Su ascenso se produce en un contexto de luto tras la reciente muerte de su padre y otros miembros de su familia en un ataque perpetrado el 28 de febrero, que también dejó huellas en la política iraní.

Con 56 años, Mojtaba Jameneí ha mantenido un perfil bajo a lo largo de su vida pública, evitando la exposición mediática y los cargos oficiales. Sin embargo, su influencia se ha sentido en la oficina de su padre, donde ha trabajado durante años. Algunos analistas lo consideran una figura clave dentro del sistema, a tal punto que lo han apodado “el mini líder supremo”, debido a sus conexiones con la poderosa Guardia Revolucionaria y su papel en la represión de manifestaciones.

Mojtaba, nacido en Mashad en 1969, creció en un entorno de disidencia política y ha estado vinculado a la lucha contra el régimen del sha. Tras completar su formación en Qom, fue parte de la guerra Irán-Irak, un conflicto que dejó una marca indeleble en la sociedad iraní. Su influencia se ha extendido también a eventos recientes, como las protestas por la muerte de Mahsa Amini, que fueron severamente reprimidas. Ahora, con su ascenso al poder, tiene la autoridad para definir el rumbo político del país y designar a los altos mandos militares.