En el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, miles de mujeres de diversas provincias argentinas se unieron en una masiva movilización hacia la Plaza de Mayo. La protesta, organizada por el movimiento Ni Una Menos y otras agrupaciones, se llevó a cabo bajo la consigna "Unir las luchas contra el saqueo", con el objetivo de visibilizar la crítica a las políticas económicas del gobierno actual.
La marcha, que inició frente al Congreso de la Nación alrededor de las 16:30, se caracterizó por la colocación de carteles en las rejas del Parlamento, donde se recordaron a víctimas de femicidio. Estas siluetas negras, colocadas por familiares de las víctimas, buscan demandar justicia y poner en evidencia la gravedad de la violencia de género en el país. La elección de un día laborable para la protesta tuvo la intención de amplificar el impacto del paro en los distintos ámbitos laborales y educativos.
Durante el desarrollo de la jornada, se presentó un documento que expone las preocupaciones sobre la situación económica actual, advirtiendo que las políticas implementadas están generando un aumento en la precarización laboral y desigualdad, afectando principalmente a mujeres y diversidades. Entre los reclamos destacados, se encuentran la lucha contra los femicidios, el rechazo a discursos de odio y una demanda por un regreso a políticas públicas que promuevan la igualdad de género. La movilización contó con la participación de diversos sindicatos y agrupaciones sociales, quienes unieron sus voces en un llamado a la acción y a la defensa de los derechos de todos los ciudadanos.



