El presidente Javier Milei defendió su actitud durante la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso, donde respondió ante las interrupciones de la oposición, manifestando su disposición a confrontar al kirchnerismo. En una entrevista, el mandatario expresó: “No voy a permitir que me lleven por delante como sucedió con Mauricio Macri. No me voy a dejar intimidar por delincuentes y corruptos”.

Milei argumentó que los bloques opositores desestiman el orden espontáneo y aseguró que las agresiones durante la Asamblea Legislativa provinieron de ese sector, desestimando cualquier planificación de su parte. Afirmó que él no fue quien inició los conflictos, responsabilizando a quienes considera “ignorantes y violentos”.

Además, el presidente se distanció de la estrategia de su antecesor, mencionando que su enfoque es más combativo. También aprovechó para criticar a ciertos empresarios, como Paolo Rocca, afirmando que un empresario no puede buscar favores sin la complicidad de un corrupto. A pesar de sus críticas, hizo hincapié en que no es antiempresario y se mostró abierto al diálogo con el sector privado. En cuanto a la economía, Milei proyectó un crecimiento significativo si su gobierno continúa, y anticipó una desaceleración de la inflación en los próximos meses.