Este domingo, el presidente Javier Milei inauguró el período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, donde expuso su visión sobre el rol del Estado, enfatizando que debe estar fundamentado en principios morales en lugar de en intereses corporativos o privilegios sectoriales. Según Milei, la ética y la moral, inspiradas en la filosofía griega, el derecho romano y los valores judeocristianos, deben prevalecer sobre la eficiencia económica y el utilitarismo político. Esta postura la utiliza para criticar el proteccionismo y la corrupción, considerándolos actos intrínsecamente inmorales.
Durante su intervención, el mandatario señaló que su gestión representa un “cambio de época” con un eje conceptual claro. "El núcleo de este cambio es la moral como política de Estado", afirmó ante la Asamblea Legislativa, estableciendo así una nueva dirección para su administración.
Milei no escatimó en críticas hacia ciertos sectores del empresariado, describiendo como "ladrones" a aquellos que se beneficiaron de normas que, según él, permitían prácticas poco éticas. Además, cuestionó la relación entre la política y los negocios, argumentando que un marco legal que atenta contra el derecho natural es ilegítimo y que tanto empresarios como políticos corruptos son cómplices de la corrupción. En su discurso, lanzó una pregunta retórica a la ciudadanía sobre el modelo económico actual, evidenciando su rechazo a un sistema que favorece a unos pocos a expensas del bienestar general. También arremetió contra la oposición y defendió la necesidad de una crítica hacia las políticas de protección industrial, acusándolos de ser cómplices del saqueo de recursos nacionales.



