El gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires anunció una nueva actualización en las tarifas del transporte público y los peajes, que comenzará a regir desde el 1 de mayo. Esta medida implica un incremento del 5,4% en los precios de los boletos de colectivos, subtes y peajes, siguiendo el esquema que combina el último índice de inflación del INDEC con un adicional del 2%. Este ajuste tarifario afectará a millones de usuarios que dependen del sistema de transporte público y a quienes utilizan vehículos particulares para desplazarse por la ciudad y sus alrededores.

Con la llegada de mayo, los costos para viajar en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se verán incrementados, afectando tanto a los usuarios de colectivos como a quienes utilizan el subte. Las tarifas de las 28 líneas de colectivos que operan bajo la jurisdicción de la Ciudad se actualizarán a partir del viernes, siempre que los pasajeros utilicen una tarjeta SUBE registrada. El costo mínimo del boleto de colectivo será de $723, lo que representa un aumento significativo en el gasto diario de transporte para muchos ciudadanos.

El nuevo esquema tarifario establece que el pasaje mínimo, correspondiente a trayectos de hasta 3 kilómetros, pasará de $715,24 a $753,74. Las tarifas para los recorridos más largos también experimentarán aumentos escalonados: viajar entre 3 y 6 kilómetros costará $837,52, mientras que los trayectos que abarquen distancias de 6 a 12 km ascenderán a $902,04. Por último, los recorridos más extensos alcanzarán un costo de $966,61, lo que sin duda impactará en el bolsillo de los usuarios frecuentes.

El subte también sufrirá un ajuste tarifario en concordancia con el aumento generalizado. Desde mayo, el precio del boleto pasará a ser de $1490 para quienes cuenten con la tarjeta SUBE registrada. En contraste, aquellos que no tengan la tarjeta nominalizada deberán abonar un monto considerablemente más alto, de $2369,10, lo que genera una fuerte disparidad en los costos, especialmente para quienes no pueden acceder a la tarjeta.

Además de los incrementos en el transporte público, los peajes también se verán afectados por esta actualización. Las tarifas de las principales autopistas, como la 25 de Mayo y la Perito Moreno, se ajustarán bajo el mismo criterio inflacionario. Por ejemplo, las motos pagarán $1799,66, y $2879,82 en horario pico, mientras que los vehículos livianos deberán abonar $4319,63 (o $6121,62 en hora pico). En la autopista Illia, los precios serán algo más accesibles, con tarifas de $1079,98 para motos y $1799,66 para autos, aunque también incrementarán en horas de mayor demanda.

El gobierno porteño argumenta que estos aumentos son esenciales para mantener el sistema de transporte en condiciones adecuadas y garantizar la seguridad vial. La administración sostiene que actualmente el sistema cubre aproximadamente el 70% de los subsidios, lo que implica que una parte significativa de los costos está siendo absorbida por el estado.

En la Provincia de Buenos Aires, el ajuste se aplicará también con un incremento del 5,4% a partir del 4 de mayo, según lo decidido por la gestión de Axel Kicillof tras la realización de una consulta pública. En este contexto, el boleto mínimo pasará de $871,30 a $918,35, y se prevé que los tramos más largos superen los $1000, afectando así a los usuarios de líneas provinciales numeradas a partir del 200. La llegada de mayo, por lo tanto, traerá consigo nuevos desafíos económicos para los ciudadanos, en un escenario donde la inflación continúa afectando la vida cotidiana y los costos de los servicios.

Esta situación refleja un contexto más amplio en el que las tarifas del transporte público y los peajes se ajustan mes a mes, alineándose con la creciente inflación y las necesidades de financiamiento del sistema. Los ciudadanos deberán adaptarse a estos nuevos costos, que se suman a otros gastos cotidianos, en medio de un panorama económico incierto.