El escepticismo se instaló en la cúpula de Pro antes incluso de que se concretara la reunión entre las delegaciones de La Libertad Avanza y el macrismo. Ese clima aparece como una de las principales conclusiones del primer diálogo entre Mauricio Macri y Karina Milei, quienes llegaron al contacto inicial con prioridades diferentes.

El acercamiento, que había sido preparado por delegados de ambos sectores, implica una aceptación de que el Gobierno ya no cuenta con la misma seguridad electoral que exhibía después de los comicios nacionales de octubre pasado. La conversación también expone la necesidad de revisar la interpretación que los hermanos Milei hicieron de aquella victoria. El Presidente sostuvo abiertamente que el resultado había sido consecuencia de la perspicacia política de Karina.

Sin embargo, en ese análisis no habría sido considerada la incidencia de otros factores. Entre ellos, el respaldo condicionado anunciado por Donald Trump, quien prometió un préstamo de 20.000 millones de dólares si Milei ganaba, y la decisión de Axel Kicillof de adelantar las elecciones bonaerenses. Kicillof se impuso ampliamente en esos comicios provinciales, mientras la estabilidad económica comenzó a deteriorarse. En ese contexto, cuando el escenario parecía complicarse para el Gobierno, Trump formuló su promesa de asistencia. Un mes y medio más tarde, Milei también ganó con amplitud las elecciones nacionales.