El presidente Javier Milei dio inicio a las nuevas sesiones ordinarias en el Congreso, enfocando su discurso en la agenda económica y las reformas que lleva adelante su Gobierno. Sin embargo, su alocución dejó a muchos sorprendidos por la falta de mención a la reciente liberación de Nahuel Gallo, un hecho que generó intensas repercusiones políticas y diplomáticas en las últimas horas.
Esta omisión contrasta con la reacción de distintos miembros del Gabinete, quienes, tras conocerse la noticia de la liberación de Gallo, elogiaron públicamente las gestiones realizadas desde sus respectivas carteras. Varios funcionarios se atribuyeron el mérito del desenlace positivo del caso, reflejando así la competencia interna por capitalizar este logro. Aunque oficialmente se argumenta que se trató de un esfuerzo conjunto entre diversas áreas del Estado, las versiones y matices sobre el asunto evidencian las tensiones habituales en la comunicación del Gobierno en temas sensibles como la política exterior y la seguridad.
A pesar de la importancia del hecho, desde la Casa Rosada se optó por no profundizar en el tema durante la jornada legislativa. La decisión de Milei de no incluir la liberación de Gallo en su discurso se interpretó como una medida de prudencia para evitar una escalada del asunto en el ámbito público, especialmente en un contexto regional delicado. Por su parte, la diputada Patricia Bullrich celebró la noticia en sus redes sociales, destacando que Gallo “está volviendo a casa” y describiendo el acontecimiento como una “victoria” para quienes lucharon por su libertad. Nahuel Gallo había estado detenido en Venezuela durante 448 días.



