La interna política se ha convertido en un elemento central en la estrategia de Javier Milei. Esta semana, el mandatario implementó un nuevo equilibrio en su gabinete, buscando establecer alianzas directas con los principales actores de poder del país.

La reciente incorporación de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia marca un cambio significativo en la dinámica interna del gobierno, posicionando a Karina Milei como un nuevo centro de poder. Este movimiento no solo ha llevado a la salida de Santiago Caputo de su vínculo con el Poder Judicial, sino que también ha enrarecido aún más las tensiones internas.

Por otro lado, en la Casa Rosada se rumorea que Milei facilitó el nombramiento de Sebastián Amerio, cercano asesor presidencial, al frente de la Procuración del Tesoro. Sin embargo, esta decisión podría interpretarse como una forma de relegar a Amerio en comparación con el poder que representa el Consejo de la Magistratura. Karina Milei ha mostrado una clara desconfianza hacia la gestión anterior en el área judicial, lo que ha llevado a la paralización de numerosas ternas de candidatos a jueces, muchas de ellas propuestas por Caputo, que permanecen sin resolución desde hace dos años. La llegada de Mahiques podría ser el inicio de una nueva etapa en la que se revisen todos los nombramientos enviados al Senado.