El gobierno argentino ha tomado la decisión de implementar medidas de seguridad más estrictas, con el fin de proteger a la comunidad judía y otros grupos vulnerables. A través de un comunicado oficial, la Presidencia anunció la declaración de una alerta de seguridad nacional, estableciendo un nivel "alto" de alerta en todo el país. Esta acción es parte de un protocolo especial impulsado por el presidente Javier Milei, en respuesta a la creciente tensión en Medio Oriente y los recientes conflictos en la región.

Las medidas incluyen un refuerzo en los controles fronterizos, con especial énfasis en la vigilancia del tráfico de personas y mercancías. Además, se intensificarán los controles documentales en los pasos internacionales, así como la revisión de alertas tempranas relacionadas con posibles amenazas. La Presidencia subrayó que esta decisión tiene como objetivo primordial garantizar la seguridad de la población y proteger la infraestructura crítica del país, que podría ser blanco de ataques.

El comunicado también resalta la importancia de la colaboración entre las fuerzas de seguridad a nivel nacional, provincial y municipal, así como la participación de organismos de inteligencia. Se prevé la realización de patrullajes adicionales en áreas de alta concentración judía y en lugares estratégicos, junto con la implementación de mecanismos para identificar conductas sospechosas en espacios públicos y privados. Esta respuesta del gobierno busca asegurar la integridad y libertad de todos los habitantes de Argentina, prestando especial atención a la comunidad judía dadas las circunstancias internacionales actuales.