La apertura de sesiones en el Congreso se vivió con un clima de tensión y descontento. La actuación del Presidente Javier Milei, quien se mostró desaforado y lanzó insultos en medio de un debate acalorado, dejó una imagen preocupante sobre el estado de la política y las instituciones en el país. La oposición, por su parte, optó por chicanas poco constructivas, mientras que el oficialismo se limitó a aplaudir sin ofrecer propuestas concretas.
Poco se conoció sobre el paquete de reformas que Milei planea presentar, que incluye cambios en el Código Penal y en áreas clave como educación, impuestos y justicia. A pesar de los anuncios grandilocuentes de La Libertad Avanza, el día no marcó un hito en la historia política, ya que la atención se centró más en los incidentes y las controversias que en las iniciativas gubernamentales.
En el marco internacional, la situación es igualmente compleja. Argentina ha decidido alinearse con Estados Unidos en medio de conflictos globales, rompiendo con la tradición de neutralidad. Además, un intento fallido por parte del oficialismo de convertirse en el primer país del Mercosur en ratificar el acuerdo con la Unión Europea terminó en un papelón, ya que Uruguay logró hacerlo primero, marcando un nuevo revés para el gobierno de Milei.



