El presidente Javier Milei ha firmado los pliegos de dos jueces que podrían jugar un papel crucial en el futuro de la causa $LIBRA en Argentina. Los magistrados en cuestión son Pablo Yadarola y Pablo Daniel Bertuzzi, quienes han sido postulados para ocupar cargos como vocales de la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal en la Ciudad de Buenos Aires. Esta decisión forma parte de un paquete más amplio de seis candidaturas que el Poder Ejecutivo ha enviado para su consideración al Senado, con el objetivo de llenar vacantes significativas en el sistema judicial.

La lista de candidatos incluye a Valeria Alejandra Rico, actual jueza de Cámara del Tribunal Oral Federal 4, así como a Santiago Juan Schiopetto y Ramiro Velasco, ambos propuestos para el Tribunal Oral Federal 6. También se suma Sergio Buitrago, quien ha sido postulado para el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil 26. Este movimiento se enmarca en una estrategia más amplia del gobierno libertario para renovar y ocupar espacios en la Justicia, especialmente desde que Juan Bautista Mahiques asumió el cargo de Ministro de Justicia, bajo la supervisión de Karina Milei.

El impacto político de la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones es considerable, dado que este tribunal es el encargado de revisar las decisiones de primera instancia en casos de corrupción, entre otros asuntos. Actualmente, Bertuzzi ya forma parte de esta sala, pero la posible aprobación del pliego de Yadarola podría significar la salida de Leopoldo Bruglia, quien ha sido un nombre recurrente en las controversias judiciales de los últimos años. Ambos magistrados fueron trasladados a esta sala en 2018, aunque con trayectorias distintas en sus carreras: Bertuzzi eligió volver a concursar, mientras que Bruglia no lo hizo.

La figura de Bruglia ha estado en el centro del debate público debido a su rol en la confirmación de procesamientos y prisiones preventivas de figuras políticas como la expresidenta Cristina Kirchner, en casos emblemáticos como el de los “Cuadernos de las coimas”. Esta actuación le valió la oposición del último gobierno kirchnerista, que intentó desplazarlo argumentando irregularidades en su traslado durante la administración de Mauricio Macri. La controversia respecto a su posición se ha prolongado hasta la gestión actual de Milei, quien ha decidido avanzar en los concursos judiciales con el visto bueno de la Corte Suprema.

El propio Bruglia ha calificado de arbitrario el proceso de concurso para su cargo, señalando que no se han hecho lo mismo con otros jueces que también habían sido trasladados y que lograron extensiones en sus funciones, como el caso de Carlos Mahiques, padre del actual ministro de Justicia. Esta disputa ha trascendido las fronteras nacionales, llegando incluso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que ya ha solicitado información al gobierno argentino sobre el tema.

En relación a la causa $LIBRA, la Sala I tiene la responsabilidad de decidir si se ratifica un fallo controvertido del juez Marcelo Martínez de Giorgi, quien había apartado a las querellas de la investigación que estaba a cargo del fiscal Eduardo Taiano. Este asunto se complica aún más por el hecho de que Martínez de Giorgi tiene un interés personal en el resultado de los concursos judiciales, ya que su esposa, Ana Juan, está concursando para un juzgado federal en Hurlingham.

Cabe destacar que todos los pliegos firmados por Milei requieren aún la aprobación del Senado para convertirse en designaciones oficiales. Sin embargo, si se concretan los nombramientos de Bertuzzi y Yadarola, el ministro Mahiques y Karina Milei habrán logrado posicionar a sus candidatos en la Sala que tendrá un papel determinante en la resolución de casos sensibles para el futuro político del país.