Durante la apertura de las Sesiones Ordinarias en el Congreso, el presidente Javier Milei no escatimó en críticas hacia la oposición, desatando una serie de controversias con sus declaraciones. En un tono desafiante, el mandatario comenzó su discurso con un mensaje contundente que dejó en claro su descontento con los legisladores presentes, a quienes acusó de deshonestidad.

Milei, combinando la lectura de su discurso con comentarios improvisados, no ocultó su frustración al advertir la falta de aplausos por parte de la oposición. "No pueden aplaudir porque tienen las manos ocupadas en bolsillos ajenos", lanzó, generando un clima tenso en el recinto. Los referentes opositores, como Florencia Carignano y Juan Grabois, aprovecharon para cuestionar al presidente por el escándalo de corrupción en ANDIS, a lo que Milei respondió con vehemencia, defendiendo su postura y descalificando las acusaciones: "Saben que los audios son falsos. Sigan mintiendo".

El presidente, lejos de frenar su embate, continuó atacando a la oposición y, en particular, a Cristina Fernández de Kirchner, afirmando que ella seguirá presa por múltiples causas de corrupción. Además, se dirigió a los diputados de la Izquierda con sarcasmo, poniendo en duda su representación de los trabajadores y provocando reacciones en el recinto. "Me encanta hacerlos llorar", concluyó Milei, dejando a la oposición en el centro de un fuerte debate que promete seguir generando controversia en el ámbito político argentino.