El presidente Javier Milei se refirió a los recientes datos de inflación durante una charla en AmCham Argentina, donde reconoció que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo alcanzó un 3,4%, un indicador que ha generado preocupación en diversos sectores. A pesar de este contexto adverso, el mandatario intentó transmitir un mensaje de optimismo, asegurando que se están tomando medidas para revertir esta situación. En sus declaraciones, Milei enfatizó que "hacia adelante, la inflación va a bajar", apelando a la confianza de los empresarios presentes.

Durante su exposición, Milei destacó la importancia de tener claridad sobre la situación económica actual. "Entender lo que está sucediendo es el primer paso para encontrar una solución", afirmó, reconociendo la necesidad de un diagnóstico preciso para abordar la problemática inflacionaria. En este sentido, reiteró que la inflación es un fenómeno que "le repugna", pero se mostró convencido de que la tendencia comenzará a revertirse en los próximos meses.

Milei, que ha enfrentado críticas por el manejo de la economía, instó a la población a tener paciencia y a no desesperarse. "Tarde o temprano, las cosas van a empezar a funcionar bien", subrayó, en un intento por calmar la inquietud de la ciudadanía ante el incremento de precios que ha afectado el poder adquisitivo. El presidente atribuyó parte de la situación actual a lo que él denominó "dos shocks de características descomunales" que enfrentó el país en el último año.

Uno de esos choques, según Milei, se relaciona con la política económica y las decisiones del Congreso, que, según él, intentó romper el equilibrio fiscal sin éxito. "El Congreso aprobó más de 40 leyes tratando de alterar el equilibrio fiscal, pero no lo lograron", sostuvo, haciendo hincapié en la responsabilidad que tienen las decisiones políticas en la economía nacional. Además, mencionó una "gran corrida" que, en circunstancias normales, habría llevado al país a una crisis aún más profunda, pero que, sorprendentemente, no ocurrió, gracias al respaldo que recibió en las urnas.

El segundo shock mencionado por el presidente fue una dramática caída en la demanda de dinero que alcanzó los 41 mil millones de dólares. Esta situación, combinada con factores estacionales y la influencia del conflicto bélico que afecta las cadenas de suministro, contribuyó al aumento del IPC, especialmente en productos como la carne. En este sentido, Milei destacó que marzo suele ser un mes complicado en términos de inflación, lo que ha influido en los últimos datos.

El presidente también se refirió a su política monetaria, asegurando que esta no ha cambiado y que la reciente subida en los precios es un fenómeno temporal. "Lo que estamos viendo no es inflación en el sentido tradicional, sino un ajuste en los precios que eventualmente convergerá a los niveles internacionales", afirmó. Según Milei, aunque el índice ha tenido variaciones, el equilibrio a largo plazo no se ha visto alterado y espera que la economía retome una senda de crecimiento similar a la que había antes de los problemas políticos.

Asimismo, el presidente consideró un signo positivo el aumento en la demanda de dinero, un indicador que relacionó con las recientes compras de reservas del Banco Central, la reducción de tasas de interés y la estabilización del tipo de cambio. "La actividad económica ha comenzado a rebotar, el crédito está en aumento y estamos recomponiendo el capital de trabajo", concluyó, reafirmando su confianza en la recuperación económica del país y su compromiso con el bienestar de los argentinos.