En una reciente declaración, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, aclaró que los migrantes que sean considerados un riesgo para el orden público según los informes policiales no podrán acceder a la regularización extraordinaria que ha implementado el Gobierno español. Este anuncio se produce en un contexto donde la política migratoria y la seguridad pública son temas de discusión constante en Europa. La medida busca, entre otros objetivos, garantizar que los migrantes que se integren a la sociedad cumplan con ciertos requisitos que aseguren la convivencia pacífica.
Bolaños subrayó que, si bien el proceso de regularización es garantista, es fundamental que los solicitantes no tengan antecedentes penales que puedan poner en riesgo la seguridad pública. En su intervención, el ministro enfatizó que no basta con tener un certificado de ausencia de antecedentes, sino que también se evaluará la situación de cada individuo en términos de su impacto en la salud y el orden público. "No se trata de permitir que cualquier persona con antecedentes pueda obtener la residencia", aseveró, en respuesta a afirmaciones de algunos representantes políticos.
En lo que respecta a la percepción internacional, Bolaños desestimó las preocupaciones que pudieran surgir en otros países europeos del espacio Schengen sobre este proceso de regularización. Aseguró que se está llevando a cabo una "campaña de bulos" que distorsiona la realidad del procedimiento. "Es parte de la soberanía de España implementar estas políticas", afirmó, defendiendo así la autonomía del país en la gestión de su política migratoria.
Asimismo, el ministro abordó las especulaciones sobre el impacto que esta medida podría tener en el censo electoral. Bolaños fue claro al señalar que quienes se beneficien de la regularización no tendrán derecho a voto, ya que la medida se refiere únicamente a la obtención de residencia y permiso de trabajo. Esta aclaración busca disipar dudas y rumores que podrían generar desconfianza entre la población.
El ministro también admitió que dar cifras exactas sobre cuántas personas se beneficiarán de este proceso es complicado en este momento. Aseguró que es preferible permitir que el procedimiento avance antes de hacer estimaciones. Esta declaración refleja la complejidad de la situación migratoria actual y la necesidad de una evaluación cuidadosa y continua de las circunstancias de cada individuo.
Finalmente, Félix Bolaños destacó que esta regularización es una medida de justicia social. Según sus palabras, el objetivo es ofrecer derechos a quienes actualmente se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, permitiendo que contribuyan a la seguridad social y a las arcas públicas del país. "Estamos hablando de darles la oportunidad de vivir con dignidad y de facilitar su integración en la sociedad española", concluyó, subrayando el compromiso del Gobierno con la inclusión y la justicia para todos los que residen en territorio español.



