El canciller alemán, Friedrich Merz, ha dejado en claro este lunes que su partido, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), no buscará establecer alianzas con el partido de extrema derecha, Alternativa para Alemania (AfD), a pesar de las presiones que provienen de ciertos sectores de los medios.
En una conferencia de prensa, Merz enfatizó que no considera viable obtener una mayoría en el Bundestag apoyándose en el partido ultraderechista. Esta declaración surge tras los recientes resultados de las elecciones en Baden-Wurtemberg, donde la CDU ocupó el segundo lugar, justo detrás de Los Verdes, aunque ambos partidos cuentan con la misma cantidad de diputados. La AfD, que quedó en tercer lugar, ha ofrecido a la CDU la posibilidad de formar un gobierno conjunto.
A pesar de reconocer que existen algunas coincidencias con la AfD, Merz fue categórico al afirmar que su partido no colaborará con ellos. Por su parte, Manuel Hagel, candidato de la CDU en Baden-Wurtemberg, también desestimó la posibilidad de asumir la jefatura del gobierno con el apoyo de la AfD, afirmando que "ningún cargo del mundo justifica eso". En el horizonte político, las elecciones en Renania-Palatinado, que se celebrarán el 22 de marzo, se presentan como un nuevo desafío para la CDU y el SPD, que busca mantener su control en una región donde ambos partidos están empatados en las encuestas.



