Este martes, miles de personas se movilizaron en varias ciudades del interior argentino para exigir al Gobierno la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario, en el marco de la cuarta Marcha Federal Universitaria desde que Javier Milei asumió la presidencia. La convocatoria reunió a docentes, estudiantes, personal no docente e investigadores, quienes unieron sus voces en un reclamo que resuena con fuerza: el desfinanciamiento del sistema universitario público ha alcanzado niveles alarmantes, de los cuales no se tiene precedentes desde el retorno de la democracia.
Las manifestaciones se llevaron a cabo en varias localidades, entre ellas Córdoba, Rosario, Santa Fe, Mendoza, Salta, Jujuy, Mar del Plata, Corrientes y Resistencia. Mientras el acto central se desarrollaba en Plaza de Mayo, en las provincias se formaron columnas que recorrieron los principales centros urbanos, evidenciando una descontento generalizado con la gestión actual en materia de educación superior. El desfinanciamiento, denunciado por los protagonistas de estas marchas, está afectando la calidad y la accesibilidad del sistema educativo, lo que podría tener consecuencias irreversibles para las futuras generaciones de estudiantes.
Córdoba se destacó como uno de los puntos más convocadores del interior, donde la manifestación comenzó pasadas las 15:00 horas desde la Ciudad Universitaria. Encabezada por el rector de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Jhon Boretto, la marcha avanzó por la avenida Hipólito Yrigoyen, llevando consigo una gigantesca bandera que proclamaba "En defensa de la universidad pública y la ciencia". Durante su intervención, Boretto subrayó la importancia de la ley que garantiza el financiamiento de las universidades y recordó que esta fue sancionada en dos ocasiones, pero hasta ahora no ha sido cumplida por el Gobierno, lo que resulta inaceptable en un sistema democrático.
La situación actual del sistema universitario, según Boretto, no tiene antecedentes en la historia del país. El rector destacó que el reclamo va más allá de pedir un aumento del presupuesto: se trata de una necesidad de recomposición y actualización de los fondos, dado que la inflación ha erosionado gravemente los recursos disponibles. En este sentido, la falta de cumplimiento de la ley no solo afecta a las universidades, sino que compromete el futuro de la educación superior en Argentina.
En Santa Fe, la movilización comenzó en la bajada del Puente Colgante, donde manifestantes provenientes del barrio El Pozo se unieron a la concentración frente a Telefé Santa Fe. A medida que avanzaba la marcha, se hizo evidente el descontento con el Gobierno, que lleva más de 200 días sin implementar la ley aprobada por el Congreso. La rectora de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), Laura Tarabella, lideró la protesta y no dudó en calificar de "provocativos" los comentarios de funcionarios del Ministerio de Capital Humano. En sus declaraciones, hizo un llamado a la defensa de la división de poderes, señalando que la falta de acción por parte del Gobierno no puede ser tolerada.
Rosario también se unió a esta jornada de lucha, donde la manifestación partió desde la Plaza San Martín y avanzó hacia el Monumento Nacional a la Bandera. La participación fue notable, extendiéndose a lo largo de 15 cuadras, con familias, jóvenes y adultos mayores que se unieron al reclamo. La Universidad Nacional de Rosario (UNR) tuvo una participación activa, montando una carpa en la plaza para realizar extracciones de sangre, lo que simbolizó el compromiso de la comunidad universitaria con la salud y el bienestar social en medio de la crisis educativa.
La Marcha Federal Universitaria no solo fue un grito de protesta, sino también un llamado de atención sobre la situación crítica que enfrenta la educación superior en Argentina. A medida que las manifestaciones se desarrollaban en distintas ciudades, el mensaje fue claro: la comunidad educativa exige una respuesta efectiva del Gobierno para garantizar el financiamiento adecuado y la protección de la universidad pública, un pilar fundamental para el desarrollo del país.



