En un reciente foro económico, Horacio Marín, presidente de YPF, afirmó que la petrolera no tiene planes inmediatos de reducir los precios de los combustibles, a pesar de la caída en los precios internacionales del petróleo tras la posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Marín enfatizó que, en este contexto, "el cliente tendrá que ayudar a YPF", señalando que la empresa ha decidido extender su política de estabilidad de precios por 30 días más, buscando amortiguar las fluctuaciones del mercado internacional debido a la inestabilidad en Medio Oriente.

La decisión de YPF de no trasladar completamente la baja del crudo a los precios internos responde a una estrategia de "buffer" que busca equilibrar el impacto de los costos internacionales sobre el consumidor local. La compañía había realizado un ajuste de precios del 1% en respuesta a un incremento previo del petróleo Brent, que pasó de 60 a 110 dólares por barril en el marco del conflicto bélico en la región, aunque en la actualidad se encuentra más cerca de los 95 dólares.

La necesidad de controlar la inflación ha llevado al Gobierno argentino a solicitar a YPF que mantenga una política de precios que, aunque no implica un congelamiento, sí busca brindar estabilidad en un contexto de alta volatilidad. Marín argumentó que, si bien la empresa no ha trasladado todos los aumentos provocados por la guerra en Medio Oriente, ahora es el momento en que los consumidores deben asumir un papel activo al contribuir a la sostenibilidad de la compañía.

Dentro de los objetivos a largo plazo de la política energética del país, Marín destacó que YPF se propone alcanzar exportaciones por más de 30.000 millones de dólares en el sector de oil & gas para el año 2031. Asimismo, anticipó que si las proyecciones de precios se cumplen al finalizar el conflicto, el superávit energético de este año podría llegar a 11.000 millones de dólares, lo que subraya la importancia de la estabilidad del sector para la economía argentina.

Por otro lado, el empresario Marcio Mindlin, presidente de Pampa Energía, también participó del foro y defendió la relevancia del sector energético para el crecimiento y desarrollo del país. Mindlin expresó que las inversiones actuales en energía están creando miles de empleos y son fundamentales para el futuro económico argentino, destacando que es crucial que los actores privados tomen la iniciativa para invertir en este ámbito.

Finalmente, Mindlin proyectó que para el año 2030, la formación de Vaca Muerta podría generar exportaciones por alrededor de 24.000 millones de dólares, lo que representa una oportunidad significativa para el país. En este sentido, tanto Marín como Mindlin coincidieron en que el crecimiento sostenido del sector energético es clave para mejorar las condiciones laborales y económicas de Argentina en los años venideros.