El Gobierno español aprobó este martes dos reales decretos en materia de vivienda y decidió separar la renovación automática de los contratos de alquiler del resto de las medidas para evitar que la falta de acuerdo sobre ese punto ponga en riesgo un paquete negociado con los socios parlamentarios. En La Moncloa confían en que el decreto más amplio pueda ser convalidado este viernes 2 de octubre en un pleno extraordinario del Congreso de los Diputados.
El texto reúne la mayoría de las iniciativas acordadas en materia habitacional. Entre ellas figuran la prohibición de los desahucios hasta 2030, la regulación de los alquileres de temporada y por habitaciones, la limitación hasta 2028 de la compra de viviendas por parte de fondos buitre y ayudas fiscales destinadas a propietarios.
El oficialismo considera que este decreto es el que más se ha trabajado con los distintos grupos parlamentarios y sostiene que cuenta con apoyos suficientes para superar la votación. Junts y Podemos son los socios más reticentes, aunque al Gobierno le alcanzaría con que uno de los dos acompañe la iniciativa y el otro se abstenga, siempre que también voten a favor ERC, Bildu, PNV, Coalición Canaria y BNG.
La situación es menos definida para el segundo decreto, que establece la prórroga automática de los contratos de alquiler. En el Ejecutivo reconocen que los respaldos para esta medida no están tan claros, por lo que optaron por tramitarla de manera separada y no exponer el conjunto de disposiciones negociadas con los grupos que respaldaron la investidura.



