Este lunes, miles de mujeres se reunieron en diversas localidades de Argentina para conmemorar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. La movilización, organizada por la agrupación Ni Una Menos, tenía como objetivo expresar el rechazo a las políticas de ajuste y hambre implementadas por el Gobierno de Javier Milei.
La Plaza de Mayo de Buenos Aires fue el punto neurálgico de la protesta, que se replicó en ciudades como Córdoba, Bariloche y Mar del Plata. En la capital, las manifestantes avanzaron con cánticos, tambores y coloridos estandartes, creando un ambiente festivo que también sirvió como plataforma de denuncia social. Con el color violeta como insignia, feministas, sindicatos y familias marcharon del Congreso hacia la emblemática plaza, demandando igualdad salarial y el cese de la violencia de género.
Entre las voces destacadas de la jornada, Analía Espinosa, trabajadora del Ministerio de Economía, enfatizó la lucha contra lo que considera un avance fascista del Gobierno sobre los derechos de las mujeres. Mercedes de Mendieta, diputada del Frente de Izquierda y militante feminista, criticó la reciente reforma laboral, advirtiendo que afectará gravemente a las trabajadoras. Además, un grupo de activistas recordó a las víctimas de femicidio, resaltando la alarmante tasa de feminicidios en el país, con un asesinato cada 34 horas, según datos de organizaciones especializadas.



