El gobierno de la provincia de Buenos Aires ha convocado a una nueva movilización conocida como la Cuarta Marcha Federal Universitaria, que se realizará mañana a partir de las 17 horas en la emblemática Plaza de Mayo. Esta movilización, organizada por la Federación Universitaria Argentina (FUA) en conjunto con el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y el Frente Gremial Universitario, busca exigir la aplicación de la ley de Financiamiento Universitario, que no se ha implementado desde hace 200 días. El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, ha instado a la ciudadanía a participar de esta acción en defensa de la educación pública, un pilar fundamental para el desarrollo del país y que actualmente enfrenta serias dificultades.
Durante una conferencia de prensa ofrecida en Casa de Gobierno, Bianco estuvo acompañado por el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa, y la directora ejecutiva del OPISU, Romina Barrios. En dicho encuentro, Bianco enfatizó la necesidad de que se respete lo que establece la normativa aprobada por el Congreso y que, a su juicio, es vital para asegurar la continuidad y calidad de la educación superior en el país. Afirmó que la falta de financiamiento adecuado no solo afecta a las universidades, sino que repercute en toda la comunidad académica y en la formación de futuros profesionales.
El funcionario expuso un panorama desalentador sobre el estado de las universidades bajo la administración del presidente Javier Milei. Desde diciembre de 2023, las transferencias presupuestarias a las casas de estudio han disminuido en un 45,6%, lo que, según su análisis, equivale a no contar con financiamiento durante un período de nueve meses. Bianco subrayó que el porcentaje del Producto Bruto Interno (PBI) destinado a la educación universitaria se encuentra en su nivel más bajo en 26 años, lo que genera preocupación entre estudiantes y docentes.
En el ámbito salarial, la situación es igualmente crítica. Bianco indicó que el poder adquisitivo de los docentes universitarios se ha desplomado un 36%, un golpe significativo que se traduce en la pérdida de siete meses de salario. Además, destacó que la inversión en ciencia y tecnología ha caído un 46,4% en los últimos dos años, lo que ha llevado a los investigadores a enfrentar una reducción del 35% en su poder adquisitivo, mientras que el CONICET ha sufrido un recorte del 30% en sus recursos. Esta tendencia es vista por muchos como un ataque deliberado a la educación y la investigación en el país.
El ministro también hizo hincapié en las consecuencias de las decisiones políticas que han llevado a la paralización de 38 obras de infraestructura universitaria en la provincia, lo que representa una tragedia para el sistema académico y científico. Bianco sostuvo que el veto presidencial a la ley de Financiamiento Universitario, argumentando un enfoque de déficit cero, fue rechazado por el Congreso en octubre con un amplio apoyo. Sin embargo, a pesar de que la ley debió ser promulgada, el gobierno nacional se ha negado a implementarla, lo que ha llevado la disputa a la esfera judicial.
El conflicto ha alcanzado los tribunales, donde un juez ordenó en diciembre el cumplimiento de la recomposición salarial, fallo que fue confirmado por la Cámara. Sin embargo, el Ejecutivo nacional ha presentado un recurso extraordinario que elevará el caso ante la Corte Suprema, lo que complica aún más la situación de los educadores y las instituciones. Bianco concluyó que el gobierno ha hecho todo lo posible para evitar la ejecución del financiamiento que corresponde a las universidades, lo que ha generado una mayor indignación entre los sectores involucrados.
La movilización de mañana se presenta como una oportunidad para que miles de estudiantes, docentes y defensores de la educación pública se expresen en contra de las políticas de ajuste, así como para reclamar un futuro digno y con acceso a la educación de calidad para todos. La participación activa de la comunidad educativa es fundamental para visibilizar la crisis que atraviesa el sistema universitario argentino, en un momento donde la educación y la investigación deberían ser prioridad para el desarrollo del país.



