El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, sostuvo que las movilizaciones generadas por el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años, están llevando a distintos partidos a evaluar el “coste electoral” de votar en contra del decreto sobre vivienda que el Gobierno prevé aprobar el próximo martes en el Consejo de Ministros.

Durante una entrevista concedida este viernes, Maíllo calificó el lanzamiento de la mujer en Madrid como un “punto de inflexión social”. Según planteó, el episodio está obligando a las formaciones que en otras ocasiones rechazaron el decreto ley a considerar las consecuencias políticas de volver a hacerlo.

El dirigente de IU afirmó que la situación representa “el arma más poderosa” que tiene actualmente el Ejecutivo, porque, según su análisis, incluso votantes del Partido Popular y de Vox coinciden en la necesidad de regular el mercado, establecer límites a los precios de los alquileres y ordenar el acceso a la vivienda para facilitar la compra o el alquiler a valores asequibles.

En ese marco, reclamó un decreto de ley “ajustado” que no menoscabe derechos y permita evitar que personas como Maricarmen tengan que abandonar sus casas. También la definió como un “símbolo moral” de la situación habitacional.

Por otra parte, Maíllo cuestionó la estrategia del Ministerio de Vivienda y sostuvo que no debería limitarse a negociar ni a pedir “sensibilidad” a un fondo buitre. En cambio, consideró que el Estado debe establecer normas que no queden sujetas a la “buena o mala voluntad” de ese tipo de fondos.