El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, continúa implementando cambios significativos dentro de su cartera, y se anticipa que esta semana se oficializará un importante movimiento en la Subsecretaría de Derechos Humanos. Este cambio se produce en un contexto donde el ministro busca establecer un equipo propio en áreas clave tras su reciente asunción al cargo. La salida de Joaquín Mogaburu, quien ocupó el puesto durante apenas tres meses, es un reflejo de esta reconfiguración.

Mogaburu había llegado a su posición gracias a su cercanía con Sebastián Amerio, ex número dos del ministerio durante la gestión de Mariano Cúneo Libarona. Sin embargo, su gestión no logró consolidarse, lo que llevó a Mahiques a buscar un reemplazo que se alinee más con su visión estratégica para el ministerio. Así, se ha decidido que Leonardo Szuchet, un abogado penalista con experiencia tanto en la Ciudad como en la Nación durante la administración de Mauricio Macri, asumirá el cargo.

Szuchet ha tenido una carrera destacada en el ámbito de los derechos humanos y se desempeñó anteriormente como jefe de gabinete de Claudio Avruj durante la gestión nacional de Cambiemos. Además, fue director de atención a las víctimas en la Ciudad de Buenos Aires entre 2011 y 2015, lo que le ha otorgado una sólida experiencia en la materia. Su nombramiento se oficializará en una ceremonia prevista para el próximo miércoles, en un momento que coincide con el 50° aniversario del inicio de la última dictadura militar en Argentina, un hecho que añade una carga simbólica a su designación.

A pesar de los cambios en el personal de la subsecretaría, desde el Gobierno han manifestado que no se producirán modificaciones en la postura oficial sobre derechos humanos. Esto resulta relevante, dado que la gestión de Mahiques enfrenta críticas en este ámbito y busca mantener una línea coherente con las políticas establecidas anteriormente. En este sentido, la continuidad del enfoque en derechos humanos es crucial para garantizar la estabilidad en la relación con distintos sectores de la sociedad civil.

La semana pasada, la salida de otro funcionario relevante también marcó un giro en la estructura del ministerio. Alejandro Melik, quien había sido designado al frente de la Oficina Anticorrupción en diciembre de 2023, presentó su renuncia el 27 de marzo mediante el decreto 194/2026. Melik estuvo en el centro de atención mediática tras su intervención en el caso $Libra, donde su resolución recomendaba interpretar determinadas acciones del presidente Javier Milei como meras comunicaciones individuales.

El reemplazo de Melik fue también pensado con atención, y la doctora Gabriela Carmen Zangaro asumirá su cargo. Zangaro es una letrada con un extenso historial académico y profesional en Derecho Penal, habiendo completado su formación en instituciones de prestigio como la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Católica Argentina. Su experiencia en el ámbito judicial, así como su participación en la capacitación de nuevos profesionales del derecho, la posicionan como una figura con gran potencial para afrontar los desafíos de la Oficina Anticorrupción.

La reconfiguración de la cartera de Justicia bajo la dirección de Mahiques no solo busca un alineamiento interno, sino que también refleja la necesidad de adaptarse a un contexto político y social en constante cambio. Con la mirada puesta en la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la corrupción, el nuevo equipo del ministro tendrá el desafío de demostrar su capacidad para generar confianza en la ciudadanía y responder a las expectativas de la sociedad.