La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha nombrado a Lucía Ruiz García como su nueva presidenta en una asamblea general celebrada recientemente. Este evento no solo marcó la elección de Ruiz, sino que también implicó la renovación de la junta directiva y la aprobación de las cuentas de la organización. La elección de Ruiz representa un cambio significativo en la dirección de la AVT, que busca consolidar su labor en la defensa de la memoria de quienes sufrieron a causa del terrorismo.

Lucía Ruiz, que hasta ahora se desempeñaba como delegada de Aragón, compartió con los miembros de la asociación su ambicioso plan de acción para los próximos dos años. Su objetivo es mantener viva la memoria de las víctimas, siguiendo el legado de su predecesora, Ángeles Pedraza. En su discurso, Ruiz enfatizó la importancia de recordar y honrar a aquellos que han sufrido, subrayando que "somos lo que somos porque nos hicieron serlo", destacando la valentía y la lucha constante que caracteriza a las víctimas del terrorismo.

La nueva presidenta tiene un vínculo personal y profundo con la temática que representa. Ruiz fue testigo del atentado perpetrado por ETA en 1987 contra la casa-cuartel de Zaragoza, un ataque que dejó un saldo trágico de once muertos y 88 heridos. Esta experiencia ha influido en su convicción de que detrás de cada cifra relacionada con el terrorismo hay historias de vidas destruidas y familias devastadas. Ruiz sostiene que su misión es asegurar que las víctimas ocupen el lugar que merecen en la sociedad, lejos de ser olvidadas o relegadas al silencio.

La junta directiva de la AVT, que acompañará a Ruiz en esta nueva etapa, está compuesta por un grupo diverso y experimentado. Entre ellos, se encuentra Víctor Manuel López Palma, quien asumirá el cargo de vicepresidente tras haberse unido a la asociación en 2017 como delegado de La Rioja. Además, Narcisa López Castro ocupará el puesto de secretaria general, habiendo sido vicepresidenta en el mandato anterior, lo que aporta una continuidad y experiencia valiosa al nuevo equipo directivo.

La incorporación de Ana Isabel Díaz Delgado y Milagros Valor San Román como vocales completa una junta directiva compuesta mayoritariamente por mujeres, reflejando el compromiso de la AVT con la inclusión y la diversidad en su liderazgo. Díaz Delgado, delegada en Asturias desde 2014, y Valor San Román, miembro activo de la AVT desde 2005, aportan una amplia trayectoria y conocimientos sobre la lucha por los derechos de las víctimas.

El desafío que enfrenta la AVT en este nuevo mandato es considerable, dado el contexto actual en el que persisten las tensiones políticas y sociales en España. La organización ha manifestado su intención de seguir trabajando incansablemente para que las memorias de las víctimas no sean borradas y para que se mantenga viva la lucha por la justicia y la dignidad de quienes han padecido el terrorismo. En un momento en que el debate sobre la memoria histórica es cada vez más relevante, la AVT reafirma su papel crucial en la sociedad, buscando ser voz de aquellos que han sufrido en silencio y luchando por su reconocimiento.