Un mensaje de despedida recordó con pesar a Juan Carlos Pagotto y destacó su recorrido en el derecho penal, la política y la actividad legislativa. El homenaje resaltó además su carácter noble, su trato cordial y la dedicación que mostró en cada ámbito en el que participó.

Según el recuerdo, apenas un mes antes de su muerte Pagotto había acompañado a quien escribió el mensaje durante la entrega del título de doctor honoris causa de la Universidad de Palermo. Ese encuentro, que entonces no parecía ser el último, quedó asociado a una profunda tristeza por su partida.

El texto también evocó las conversaciones que ambos mantenían sobre derecho penal, generalmente café de por medio. Pagotto solía recordar que, durante su etapa como abogado, había intervenido en una causa ante la Sala de Casación de la persona que lo homenajeó. Aunque el resultado no había sido favorable, valoraba que el expediente hubiera sido estudiado y leído con atención, una actitud que el mensaje interpretó como una muestra de su grandeza.

Su labor legislativa fue definida como la de un trabajador incansable, comprometido con cada tarea y dispuesto a poner todo su esfuerzo en los espacios donde le tocó desempeñarse. El homenaje también subrayó el legado que dejó a su hijo, Juan María: el de un gran padre y un luchador persistente por las causas que consideraba justas.

El mensaje concluyó con un saludo afectuoso para sus familiares y seres queridos y con un deseo de descanso en paz para Pagotto.