La llegada de la temporada de Pascua de este año trae consigo una buena noticia para millones de familias estadounidenses: los precios de los huevos han experimentado una notable disminución en comparación con el año anterior, lo que facilita la adquisición de este producto esencial tanto para las festividades religiosas como para el consumo diario. Esta caída de hasta un 60% respecto a los picos históricos alcanzados en 2025 representa un alivio significativo para el bolsillo de los consumidores, quienes pueden ahora adquirir más fácilmente los huevos necesarios para llenar sus cestas de Pascua y organizar celebraciones como el Seder de Pésaj sin el peso de precios exorbitantes.

La drástica reducción en los precios de los huevos se debe a una combinación de factores, siendo el más relevante la evolución de la gripe aviar en el país. Durante los primeros meses de 2025, el precio mayorista de los huevos se disparó a niveles sin precedentes debido a un brote masivo de esta enfermedad altamente contagiosa, lo que llevó a muchos productores y granjeros a sacrificar parvadas enteras de gallinas ponedoras para controlar la propagación del virus. Esta situación resultó en una disminución significativa de la oferta en el mercado, disparando los precios y causando preocupación entre los consumidores.

No obstante, la situación comenzó a estabilizarse a partir de la segunda mitad del año pasado, cuando se observó una disminución notable en los casos de gripe aviar. Este descenso permitió a los productores recuperar sus parvadas y restablecer gradualmente el suministro de huevos al mercado. Según Mark Jordan, director ejecutivo de LEAP Market Analytics, la recuperación del suministro fue fundamental para la estabilización y posterior caída de los precios, devolviendo un respiro a los consumidores en Estados Unidos.

En términos concretos, el precio promedio nacional de una docena de huevos se situó en 2,50 dólares en febrero, una cifra que contrasta marcadamente con el récord de 6,23 dólares por docena registrado en marzo de 2025. Este desplome en los precios se atribuye no solo a la mejora en el control de la gripe aviar, sino también a una serie de medidas implementadas a nivel gubernamental y sectorial destinadas a garantizar la disponibilidad del producto en el país.

La influencia de la gripe aviar en el mercado de huevos y la producción avícola ha sido profunda desde 2022. El brote llevó a los granjeros a tomar decisiones severas: más de 205,7 millones de aves de corral fueron sacrificadas o murieron debido a la crisis sanitaria. Solo en marzo de 2026, el número de aves afectadas superó los 5,22 millones, más del doble de las que se reportaron un año antes. Esta situación ha contribuido a la volatilidad que se ha observado en la oferta y los precios a lo largo de los últimos dos años.

Además de afectar la cadena de producción, el virus ha obligado a los productores a implementar estrategias aceleradas de repoblación. Entre julio de 2024 y julio de 2025, el número de pollitos ponedores nacidos en Estados Unidos creció un 8%, lo que representa un aumento significativo. Este incremento ha sido crucial para restablecer el equilibrio en el mercado y asegurar que los consumidores puedan acceder a los huevos a precios razonables. Así, la combinación de una mejor gestión de la enfermedad y una respuesta adaptativa por parte de los productores ha permitido la recuperación del sector avícola, beneficiando a los consumidores justo a tiempo para la celebración de Pascua.