El Gobierno argentino, encabezado por Javier Milei, está por implementar un nuevo decreto que establece un esquema de adelantos de coparticipación destinado a aquellas provincias que enfrentan serias dificultades financieras. Esta iniciativa, que contempla un límite de hasta $400.000 millones, busca ofrecer un alivio a corto plazo a los distritos, permitiéndoles evitar el acceso a los mercados de deuda, donde las condiciones son mucho menos favorables.

El plan beneficiará a un total de doce provincias, entre las cuales se encuentran Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán. A este grupo se le suma también Entre Ríos, que ya había sido incluida en el esquema desde comienzos de 2026. La intención del Gobierno es garantizar que estas jurisdicciones tengan acceso a recursos que les permitan afrontar sus compromisos financieros en un contexto económico complicado.

La operativa del nuevo esquema consistirá en adelantar a las provincias una parte de los fondos que les corresponde por coparticipación federal, bajo la condición de que esos recursos sean devueltos a lo largo del mismo año. Según informaron fuentes oficiales, la tasa de interés aplicada será del 15%, un porcentaje significativamente menor al que se encuentra actualmente en el mercado financiero, donde las tasas varían entre el 30% y el 45%. Esta diferencia en costos busca facilitar el financiamiento de gastos corrientes y evitar un mayor endeudamiento.

Con esta estrategia, el Gobierno no solo pretende ofrecer una opción más accesible para que las provincias puedan cubrir sus necesidades, sino que también busca reorganizar el sistema de asistencia a las jurisdicciones. El nuevo esquema reemplazará el modelo anterior de solicitudes extraordinarias mensuales, ya que cada provincia deberá anticipar sus necesidades financieras. Esto permitirá una planificación más efectiva y predecible en la gestión de recursos.

La decisión de implementar este plan se produce en un marco de deterioro en las finanzas públicas de las provincias. De acuerdo a estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), la recaudación tributaria nacional sufrió una caída interanual del 8% en términos reales durante el primer trimestre de 2026. A su vez, los fondos transferidos a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires disminuyeron un 6,5%, lo que ha generado un panorama aún más complicado para las administraciones subnacionales.

Por otro lado, datos provenientes de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) reflejan que los ingresos tributarios totales experimentaron una baja real del 7,5% en el mismo período, impactando directamente en las transferencias automáticas. Según la consultora Politikon Chaco, estas transferencias han disminuido por tercer mes consecutivo; en marzo, se registró un retroceso del 4,3%, cerrando el primer trimestre con una baja del 6,4% real. A pesar de que en términos nominales los envíos a provincias y a la Ciudad alcanzaron los $5,02 billones en marzo, lo que representó un incremento del 27,2% interanual, este aumento no ha logrado compensar el efecto de la inflación.

Al desglosar los datos por provincia, se observa que casi todas han sufrido caídas reales en sus ingresos por coparticipación, con la excepción de Salta. La Ciudad de Buenos Aires se erige como la más perjudicada, con una disminución del 7,2%, mientras que otras jurisdicciones como Tucumán y La Rioja también han mostrado retrocesos significativos. Este panorama plantea un desafío considerable para el Gobierno, que busca equilibrar las finanzas públicas y garantizar la estabilidad económica en el país.