Los líderes de 17 países de la Unión Europea, entre ellos el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, firmaron una carta conjunta para reclamar la preservación de la Política de Cohesión y de la Política Agrícola Común (PAC) en los presupuestos comunitarios correspondientes al período 2028-2034. El pedido se produce frente a las propuestas de recorte impulsadas por los países conocidos como “frugales”, entre ellos Alemania, Países Bajos, Dinamarca, Austria, Finlandia y Suecia.

La misiva también lleva las firmas de los jefes de Estado y de Gobierno de Bulgaria, Chipre, Croacia, Estonia, Grecia, Italia, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, Portugal, República Checa, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia y Hungría. En el documento, los dirigentes sostienen que ambas políticas “son más relevantes que nunca” y defienden su continuidad dentro de la planificación presupuestaria de la Unión Europea.

Según expresaron, tanto la Política de Cohesión como la PAC se “han adaptado repetidamente a las nuevas realidades económicas y sociales sin dejar de ser fieles a los objetivos del Tratado de la UE”. Además, señalaron que generan “beneficios directos e indirectos para las economías de toda la Unión Europea” y que contribuyen a la competitividad del bloque y a su seguridad alimentaria.

Los firmantes también destacaron que esas políticas brindan apoyo a millones de ciudadanos europeos y evidencian el valor añadido del gasto común. En ese sentido, advirtieron que “reducirlos aún más” no modernizaría el presupuesto comunitario, sino que lo debilitaría y podría poner en riesgo el respaldo público al proyecto europeo. Por ese motivo, los líderes reclamaron mantener la financiación general de la Política de Cohesión y de la PAC en el próximo marco presupuestario.