Un nuevo modelo de inteligencia artificial ha sido desarrollado en Latinoamérica con el objetivo de mejorar la educación y el entendimiento cultural de la región. Este proyecto se basa en tres pilares fundamentales: pertinencia, representatividad y soberanía tecnológica, buscando ir más allá de las limitaciones de las herramientas comerciales actuales.

La preocupación por los sesgos en la inteligencia artificial es constante, especialmente en el ámbito educativo. Estos sesgos no solo abarcan cuestiones de género y diversidad, sino que también tocan aspectos cruciales de la historia y cultura de América Latina. La iniciativa pretende que las consultas realizadas a la IA consideren el contexto cultural y geográfico específico de la región, a diferencia de los servicios de IA global que predominan en el mercado.

Latam-GPT, como se denomina esta herramienta, se presentó como un bien público que fomentará el desarrollo en áreas estratégicas como la educación, la gestión pública y la innovación. Gracias a su diseño de código abierto, se espera que universidades, gobiernos y comunidades puedan construir soluciones específicas sobre una plataforma común y accesible, promoviendo así una mayor inclusión y diversidad en el uso de la inteligencia artificial en la región.