Lácteos Verónica, una de las empresas lácteas de mayor relevancia en el país, ha logrado frenar un proceso de quiebra en su contra al abonar una deuda de $23,2 millones en un tribunal. Esta maniobra, efectuada el 17 de marzo, le permitió desactivar el avance del procedimiento concursal iniciado por la empresa Envases Food Solutions, que había reclamado el cobro de facturas respaldadas por cheques que no contaban con fondos suficientes. Sin embargo, este alivio momentáneo no ha cambiado la grave situación que atraviesa la compañía, marcada por salarios impagos, plantas inactivas y una producción prácticamente paralizada.

El reclamo de Envases Food Solutions surgió tras los reiterados intentos de cobro fallidos por canales convencionales. La deuda original, que superaba los $23 millones con intereses incluidos, había sido respaldada por cheques rechazados, lo que llevó a la empresa a recurrir a la justicia. A pesar de haber saldado esta obligación específica, la situación general de Lácteos Verónica sigue siendo alarmante, con una acumulación de aproximadamente 3.000 cheques rechazados que totalizan más de $11.200 millones, así como deudas con bancos, proveedores y empleados.

A pesar de la cancelación de la deuda puntual, el contexto financiero de Lácteos Verónica es preocupante. La empresa se enfrenta a múltiples incumplimientos y una ruptura de la cadena de pagos que ha deteriorado su operativa de manera significativa. En el expediente judicial, el proveedor afirmó que el problema va más allá de un único crédito, mostrando que la empresa está atrapada en un ciclo de deudas que amenaza su continuidad. Esta situación ha llevado a Lácteos Verónica a adoptar medidas temporales para contener riesgos inmediatos sin abordar su crisis estructural.

Uno de los efectos más graves de esta crisis se ha manifestado en el ámbito laboral. Más de 700 empleados continúan sin recibir sus salarios de manera regular, con atrasos que datan de finales de 2025. Según testimonios de trabajadores de las plantas, desde febrero no se han realizado pagos en varios casos, lo que ha obligado a muchos a buscar soluciones alternativas para afrontar sus gastos diarios. Algunos han optado por trabajos informales, recurrido a familiares para obtener ayuda económica o incluso enfrentado situaciones de endeudamiento.

La falta de pagos ha provocado un clima de tensión y malestar entre los trabajadores, quienes han comenzado a expresar sus reclamos a través de protestas. Cortes de ruta en Santa Fe y movilizaciones en localidades como Lehmann son solo algunas de las acciones que han llevado a cabo en respuesta a la inacción de la empresa, que no se ha presentado a las audiencias convocadas por la Secretaría de Trabajo. Estas manifestaciones reflejan la creciente frustración de los empleados, quienes ven afectada su estabilidad económica y laboral.

En conclusión, aunque Lácteos Verónica logró evitar la quiebra en el corto plazo, la compañía enfrenta un panorama sombrío que requiere soluciones integrales y urgentes. La cancelación de la deuda con Envases Food Solutions es solo un parche ante un problema mucho más amplio que involucra la falta de pagos a empleados y proveedores, así como una producción paralizada. Sin una estrategia clara para reestructurar sus finanzas y garantizar el pago a sus trabajadores, la empresa corre el riesgo de que su situación empeore aún más en los próximos meses.