La República Democrática del Congo (RDC) se ha visto envuelta en una controversia tras un ataque con drones que tuvo lugar en la ciudad de Goma, en el este del país. Los rebeldes del Movimiento 23 de Marzo (M23) han señalado al Ejército congoleño como responsable del ataque, que resultó en la muerte de tres personas, entre ellas una funcionaria francesa del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

El Ministerio de Comunicación del Gobierno congoleño expresó su profundo pesar por las vidas perdidas, haciendo mención especial a Karine Buisset, la trabajadora humanitaria fallecida. En un comunicado oficial, las autoridades confirmaron que se están llevando a cabo investigaciones para determinar las circunstancias exactas del ataque y su origen, especialmente dado que ocurrió en una zona controlada por el M23.

Este incidente ha generado una fuerte respuesta de la comunidad internacional, incluyendo una declaración del presidente francés Emmanuel Macron, quien condenó la violencia. Asimismo, el representante especial adjunto de la ONU en la RDC, Bruno Lemarquis, exigió una investigación rápida y creíble para esclarecer los hechos y garantizar que los responsables sean llevados ante la justicia. La situación en el este de la RDC, marcada por conflictos prolongados desde 1998, sigue siendo crítica, a pesar de los esfuerzos de mediación y acuerdos de paz firmados recientemente entre las partes involucradas.