A pesar de que el Mundial de fútbol en Estados Unidos, México y Canadá acapara la atención, la agenda política en Argentina no se detiene. Los partidos de la oposición están intensificando sus actividades en varias provincias, enfocándose en las elecciones nacionales de 2027. Este último fin de semana, se llevaron a cabo elecciones internas en el PRO de Salta y en la Unión Cívica Radical (UCR) de Santa Cruz, donde se pueden vislumbrar posibles candidatos para el futuro. Además, la justicia ha instado a la UCR de Tucumán a organizar sus propias elecciones internas en un corto plazo, lo que añade presión sobre el partido en esa jurisdicción.
En Salta, las elecciones internas del PRO no solo marcaron el fin de una intervención que se había prolongado durante nueve años, sino que también revelaron divisiones internas que podrían influir en el futuro electoral del partido en una provincia clave del norte argentino. María Eugenia “Cocó” Varela, concejal de Rosario de la Frontera, obtuvo un contundente 72,67% de los votos al frente de la lista “Unión Republicana”. Por su parte, Rolando Carrizo, que lideraba la lista “Unidad”, se quedó con el 27,33%, lo que evidencia una clara preferencia entre los afiliados.
A pesar de la diferencia abrumadora en los resultados, Carrizo no se mostró conforme y alzó la voz en contra de lo que considera irregularidades en el proceso electoral. Denunció que la lista ganadora contaba con el respaldo de funcionarios designados por el gobernador Gustavo Sáenz, lo que, según él, comprometió la equidad del proceso. Además, apuntó a la falta de mesas electorales en localidades como Orán y Chicoana, lo que obligó a muchos afiliados a desplazarse hasta Tartagal para votar, justo en una fecha significativa como el Día del Padre, lo que probablemente afectó la participación.
La victoria de Varela representa un cambio en la dirección del PRO salteño, cuyo futuro se complica por la necesidad de definir su relación con el gobierno de Sáenz, quien anteriormente formó parte del Frente de Todos. La próxima contienda electoral provincial en 2027, donde se renovará la gobernación, agrega otra capa de complejidad a la situación. Con dos visiones divergentes sobre el futuro del partido, la interna del PRO muestra que no hay una estrategia unificada entre sus miembros.
Mientras que Varela parece inclinarse hacia una construcción partidaria más autónoma y centrada, Carrizo aboga por una alianza con Javier Milei y su partido La Libertad Avanza, sugiriendo que esta podría ser la vía para el crecimiento del PRO. La pregunta que queda por resolver es si el PRO en Salta podrá presentarse como una fuerza independiente en 2027 o si se verá obligado a integrarse a un frente más amplio que incluya a Milei y su agrupación, lo que podría modificar el panorama político en la provincia.
Además, Carrizo no se limitó a criticar el contexto provincial, sino que también cuestionó la interpretación que hizo la conducción nacional del PRO sobre el resultado electoral. Afirmó que tanto Patricia Bullrich como Horacio Rodríguez Larreta consideraron su derrota como un triunfo contra el sector “bullrichista”, lo que podría generar tensiones adicionales dentro del partido a nivel nacional. La dinámica interna de la oposición está lejos de ser homogénea, y estas disputas podrían tener repercusiones en la estrategia electoral hacia las elecciones de 2027, donde la fragmentación del voto será un factor a tener en cuenta.



