La misión de la Organización de las Naciones Unidas en Sudán del Sur ha anunciado que sus fuerzas de paz permanecerán en el condado de Akobo, a pesar de la reciente orden de evacuación emitida por el Ejército del país. Esta decisión se produce en un contexto de creciente violencia y conflicto en la región, donde se prevé una posible ofensiva contra grupos rebeldes.
En un comunicado oficial, la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS) reafirmó su compromiso de proteger a los civiles en Akobo, subrayando que la seguridad de su personal y de las instalaciones debe ser garantizada en todo momento. La misión también ha mantenido comunicaciones activas con diferentes actores en la región para abordar las implicancias de la orden de evacuación del Ejército.
Anita Kiki Gbeho, responsable de la UNMISS, advirtió que cualquier operación militar en la zona representa un grave riesgo para la vida de los civiles. A pesar de la advertencia, el portavoz del Gobierno, Ateny Wek Ateny, aseguró que la orden de evacuación no representa una amenaza directa para la misión de la ONU y que fue emitida tras consultas con ellos. Este contexto se agrava debido a las continuas ofensivas del Ejército sursudanés contra el Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán en la Oposición, lo que ha llevado a nuevos desplazamientos y agudizado la crisis humanitaria en el país.



