En el marco de las recientes elecciones regionales en Bolivia, la Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) ha hecho un llamado a las autoridades bolivianas para que establezcan mecanismos que garanticen la paridad de género en las postulaciones a altos cargos ejecutivos en los diferentes departamentos y municipios del país. Esta recomendación se encuentra plasmada en el informe preliminar emitido por la misión, liderada por la exministra costarricense Cindy Quesada y compuesta por un equipo de 25 especialistas provenientes de 14 países distintos.

La OEA ha resaltado que Bolivia se destaca como uno de los primeros países en Latinoamérica en consagrar en su legislación nacional el principio de participación equitativa entre hombres y mujeres. Sin embargo, a pesar de este avance normativo, el informe señala que las candidaturas para las asambleas departamentales y concejos municipales deberían seguir los principios de paridad y alternancia, lo cual no se ha cumplido adecuadamente en las recientes elecciones.

Un dato preocupante que resalta el organismo internacional es que, en las candidaturas para alcaldías, solo un 14% estaban ocupadas por mujeres, cifra que se reduce aún más en el caso de las gobernaciones, donde solo el 9% de los postulantes son del sexo femenino. Esta situación evidencia una alarmante desigualdad en el acceso de las mujeres a posiciones de liderazgo y poder político, lo cual ha sido objeto de críticas por parte de la OEA en numerosas ocasiones.

El informe también menciona que, según el Sistema de Resultados Electorales Preliminares (Sirepre), de las nueve gobernaciones en disputa, al menos siete quedarán bajo el control de hombres, lo que acentúa la preocupación por la falta de representación femenina en la política boliviana. La OEA ha instado a las autoridades a implementar medidas efectivas que faciliten el acceso de las mujeres a cargos ejecutivos subnacionales, promoviendo así una paridad horizontal que garantice condiciones de igualdad en el ámbito político.

Además de abordar la cuestión de la paridad de género, la misión de la OEA también subrayó la importancia de un calendario electoral que asegure que las decisiones referentes a partidos y candidaturas, incluyendo inhabilitaciones o sustituciones, se tomen con suficiente antelación. Esto permitiría a los candidatos llevar a cabo sus campañas de manera efectiva y ofrecer a la ciudadanía la claridad necesaria sobre la oferta electoral disponible.

Por otro lado, la misión destacó el comportamiento cívico de los ciudadanos bolivianos durante la jornada electoral, así como el trabajo realizado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE). A diferencia de elecciones anteriores, el TSE logró presentar las tendencias de votación la misma noche de los comicios, lo que contribuyó a una mayor transparencia en el proceso electoral.

Es importante recordar que los alcaldes en Bolivia son elegidos por mayoría simple, mientras que para las gobernaciones se aplica un sistema similar al de las elecciones presidenciales, requiriendo que un candidato obtenga más del 50% de los votos para ganar en primera vuelta, o al menos el 40% con una diferencia mínima de diez puntos respecto al segundo. Según los resultados preliminares, siete de las nueve regiones podrían enfrentar una segunda vuelta en la elección de gobernadores, un resultado que aún debe ser confirmado oficialmente.