La deuda pública en Argentina presenta una estructura que incluye tanto obligaciones en pesos como en divisas extranjeras, siendo el dólar la moneda más predominante. Al convertir el total de esta deuda a dólares, cualquier cambio en los tipos de cambio puede influir en su medición, incluso sin que se hayan realizado nuevas emisiones o amortizaciones.

Según los datos de la Secretaría de Finanzas, la deuda pública alcanzó los USD 368.225 millones en diciembre de 2023, de los cuales un 28% corresponde a deuda en pesos y un 72% a moneda extranjera. A finales de 2025, se observó un incremento en la proporción de deuda en pesos, principalmente debido a que gran parte de esta se ajusta por inflación o capitaliza intereses a tasas reales positivas. Como la inflación superó la evolución del tipo de cambio, el peso relativo de la deuda en pesos creció cuando se expresa en dólares.

Un indicador más representativo para evaluar la trayectoria del endeudamiento es la relación deuda/PBI, que elimina la volatilidad del tipo de cambio, aunque puede presentar distorsiones. En contextos de ajuste cambiario, como el de diciembre de 2023, esta relación puede experimentar un aumento abrupto. En ese mes, la deuda en moneda extranjera se incrementó significativamente al ser evaluada en pesos al nuevo tipo de cambio, mientras que el PBI se ajusta de manera más lenta. Esto generó una sobreestimación temporal que se corrige en los meses siguientes. Tras el ajuste, la relación deuda/PBI se disparó del 95,8% al 154,7%, reflejando la nueva realidad del tipo de cambio oficial, que anteriormente estaba distorsionado por una brecha superior al 170%. Sin embargo, a pesar de este aumento inicial, el indicador mostró una tendencia a la baja, alcanzando el 75,8% al finalizar 2025, lo que sugiere una mejora en el manejo del endeudamiento.