La Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia aprobó este jueves la extensión por 90 días del estado de excepción que rige desde el 20 de junio, en medio de la tensión generada por protestas y bloqueos contra el presidente Rodrigo Paz. La medida vencía este viernes y fue impulsada por el Poder Ejecutivo ante la posibilidad de nuevas movilizaciones.
Durante la sesión, los ministros de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, y de Defensa, Ernesto Justiniano, expusieron ante los 25 senadores y 90 diputados presentes los argumentos para prolongar la vigencia del régimen excepcional. La iniciativa recibió el respaldo de 100 legisladores.
Oviedo advirtió sobre una eventual reactivación y coordinación de “bloqueos, marchas, paros, concentraciones”, con posibles consecuencias sobre sectores estratégicos y el abastecimiento de combustibles, alimentos, medicamentos y oxígeno. También señaló riesgos para la infraestructura crítica del país si la medida no era renovada.
Justiniano sostuvo que la situación nacional mejoró en comparación con la de tres meses atrás, cuando los bloqueos se extendieron durante más de 50 días y afectaron la circulación y el abastecimiento en distintas ciudades. “Bolivia hoy está más tranquila que hace tres meses”, afirmó. Sin embargo, defendió la continuidad del estado de excepción al considerar que todavía persisten riesgos que podrían alterar el orden y el funcionamiento de servicios esenciales.



