El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, inauguró el período de sesiones 154 con un discurso que marcó su postura confrontativa hacia el presidente Javier Milei y su gestión. A lo largo de su alocución, Kicillof se refirió a la situación económica del país, describiendo el contexto actual como una 'estanflación', un fenómeno que combina recesión e inflación, y que es señalado incluso por economistas cercanos a la derecha. En este sentido, el gobernador hizo hincapié en que figuras reconocidas de la economía, desde Paolo Rocca hasta Melconian, han coincidido en que la situación de Argentina es preocupante.
Durante su discurso, Kicillof presentó dos proyectos de ley y no esquivó la confrontación directa con el modelo de Milei. A pesar de los intentos de la oposición por centrarse en el funcionamiento de IOMA, hubo reacciones dentro del propio PJ, que notaron la ausencia de menciones a Cristina Kirchner y la falta de alusión al paro de empleados estatales y docentes. La primera parte de su alocución estuvo marcada por una serie de aplausos, especialmente al mencionar a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, con la presencia de Estela de Carlotto en el recinto.
Sin embargo, la falta de referencia a la situación de Cristina Kirchner generó descontento entre algunos sectores del kirchnerismo. Facundo Tignanelli, presidente del bloque de Unión por la Patria en Diputados, expresó su decepción al señalar que era fundamental que el gobernador abordara la injusta situación de detención de la ex presidenta. Mayra Mendoza, intendenta en uso de licencia de Quilmes, también criticó la omisión y subrayó la importancia de reconocer la proscripción del peronismo en el contexto actual. La apertura de Kicillof se desarrolla en un clima de tensión dentro del peronismo, en un momento en que el discurso de Milei aún resuena en la política nacional.



