El Teatro Coliseo Podestá de La Plata se convirtió en un punto de encuentro para la militancia del Partido Justicialista (PJ) bonaerense, donde se llevó a cabo la inauguración del curso de formación política del Instituto de Capacitación Política (ICP). Esta actividad contó con la participación del gobernador Axel Kicillof, quien fue el orador principal ante un público entusiasta compuesto por militantes, funcionarios y dirigentes. Durante su discurso, Kicillof no escatimó en críticas hacia el presidente Javier Milei, a quien acusó de implementar políticas obsoletas que ya han fracasado en el pasado. En un claro guiño al kirchnerismo, el gobernador cerró su intervención con un emotivo llamado a la militancia, mencionando a figuras emblemáticas como Perón, Evita, Néstor y Cristina.
La organización del evento estuvo a cargo de la Secretaría de Formación Política del PJ, liderada por el intendente de La Plata, Julio Alak, quien también tuvo su espacio para dirigirse a la concurrencia. Junto a Kicillof, compartieron el escenario la vicegobernadora Verónica Magario, el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, Federico Otermín, y otros destacados dirigentes del partido. La presencia de ministros provinciales y legisladores nacionales subrayó la relevancia del encuentro, que se desarrolló en un ambiente de camaradería y compromiso político.
Kicillof comenzó su discurso destacando la notable convocatoria del evento. "Soy profesor desde hace años, pero nunca había tenido el privilegio de dar una clase para 18 mil personas simultáneamente", expresó, refiriéndose a los asistentes presentes y a aquellos que siguieron la transmisión en línea. El gobernador enfatizó que la cantidad de participantes no solo era un dato estadístico, sino un reflejo del interés genuino por las ideas y la política. "Quieren hacernos creer que el compromiso político se ha desvanecido, pero yo veo un profundo anhelo de debatir y reflexionar sobre el futuro", argumentó.
El eje central de su exposición giró en torno a la crítica de las políticas neoliberales, las cuales, según Kicillof, han demostrado su fracaso a nivel global. En un análisis histórico, trazó un recorrido desde el Consenso de Washington hasta la crisis financiera de 2008, advirtiendo que el modelo que dominó las últimas décadas ha llegado a su fin. "Ya hemos vivido situaciones similares y hemos sido testigos de cómo se nos vendió un paquete ideológico confeccionado en los centros de poder", aseveró, apuntando a la necesidad de un cambio de paradigma en las políticas económicas.
El gobernador no dudó en señalar que en América Latina, el Consenso de Washington fue adoptado casi como una religión. Describió cómo las políticas neoliberales promovieron la privatización de empresas, el ajuste fiscal, la apertura indiscriminada de mercados y el endeudamiento externo, todo bajo la premisa de que estos pasos conducirían al crecimiento y la inversión. "Nos prometieron que el crecimiento llegaría como una cascada, pero la realidad ha demostrado lo contrario", sentenció, refiriéndose a la reciente controversia en torno a la instalación de una pileta en la casa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que está siendo investigada por la justicia.
En su análisis de la crisis de 2008, Kicillof enfatizó que la respuesta de las potencias occidentales fue, en gran medida, el rescate de sus bancos, mientras que las naciones en desarrollo quedaron desprotegidas. "Mientras se salvaban los bancos, los países centrales aplicaron políticas de austeridad que solo profundizaron la crisis social y económica en muchas regiones", señaló. Con este contexto, Kicillof busca reforzar su postura crítica hacia las políticas actuales y posicionarse como un líder en la defensa de un modelo económico más equitativo y responsable.
Finalmente, el gobernador hizo un llamado a la unidad dentro del PJ y a la necesidad de enfrentar los desafíos actuales con una visión renovada. La mención a la candidatura de Sergio Uñac fue interpretada como un movimiento estratégico que abre la puerta a una interna dentro del partido, al tiempo que Kicillof busca consolidarse como un referente frente a la polarización que podría representar Javier Milei en el panorama electoral. La jornada no solo fue un ejercicio de formación política, sino un claro indicativo de las tensiones y dinámicas que se avecinan en el escenario político argentino.



