El inicio del 154° período de sesiones ordinarias en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires, liderado por el gobernador Axel Kicillof, generó una notable controversia política. Su discurso fue recibido con elogios por parte del oficialismo, mientras que la oposición lo criticó fuertemente, señalando la falta de propuestas concretas y el delicado contexto de conflictos en el ámbito educativo.

Desde el peronismo local, diversos referentes, ministros y jefes comunales resaltaron el enfoque del gobernador y su llamado a forjar una alternativa al rumbo del país. El intendente de Ensenada, Mario Secco, expresó que “hay otro camino” y subrayó la eficacia e inclusión en la gestión de Kicillof. En la misma línea, Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora, destacó la necesidad de una agenda legislativa que proteja a los 17 millones de bonaerenses de las implicancias del modelo económico nacional.

La intendenta de Cañuelas, Marisa Fassi, enfatizó la relevancia de un “Estado provincial presente” y la colaboración con los municipios. Por su parte, la diputada nacional Victoria Tolosa Paz resaltó la importancia del Poder Legislativo bonaerense como un espacio para debatir y resguardar los intereses de la provincia. En este contexto, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, reafirmó la existencia de una alternativa al actual rumbo nacional, mientras que Walter Correa, ministro de Trabajo, enfatizó la necesidad de un modelo que priorice la producción y el bienestar social frente a las políticas de ajuste.