El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha expresado su rechazo a la reciente modificación del Régimen Zona Fría, un proyecto de ley que ya ha recibido media sanción en el Congreso. Durante un evento en la localidad de Tornquist, donde las temperaturas apenas alcanzaban los 4 grados, Kicillof enfatizó que esta medida afectará a aproximadamente cinco millones de bonaerenses que dependen de tarifas diferenciales para poder costear servicios esenciales como la electricidad y el gas, especialmente en un contexto invernal.

En un video compartido a través de su cuenta oficial de X, el gobernador argumentó que la situación es crítica para muchas familias que enfrentan dificultades económicas. "Estamos en una verdadera zona fría, y necesitamos que se reconozcan las condiciones climáticas que afectan a nuestros ciudadanos. Este proyecto de ley, impulsado por el Gobierno nacional, busca quitar el apoyo que brinda el Régimen Zona Fría a más de tres millones de hogares en nuestra provincia y en todo el país", afirmó.

Kicillof no escatimó en críticas al Gobierno, al calificar la iniciativa como una muestra de "crueldad e ignorancia" que complicará aún más la vida de los argentinos. Aseguró que el Senado tiene la responsabilidad de rechazar esta propuesta, que significaría un aumento drástico en las tarifas de servicios públicos para muchas familias que ya luchan por equilibrar sus gastos entre alquiler, alimentación y otros costos vitales.

La modificación del Régimen Zona Fría, que ofrece subsidios al consumo de gas en regiones con climas severos, ha sido objeto de controversia desde que se presentó. Si se aprueba en el Senado, se estima que alrededor de 1.240.000 hogares en 94 municipios bonaerenses perderán estos beneficios, enfrentando aumentos en sus facturas que podrían oscilar entre el 40% y el 100% dependiendo de cada caso. Esta situación no solo afecta a Buenos Aires, sino que también impactará en provincias como Córdoba, Santa Fe, Mendoza y San Luis, entre otras.

El Régimen Zona Fría fue establecido para mitigar el impacto de los altos costos de servicios públicos en regiones con bajas temperaturas, y su modificación representa un retroceso en los avances alcanzados en el año 2021, cuando se amplió el alcance de este beneficio a áreas que anteriormente se consideraban templadas. Esta reforma, impulsada por el actual Gobierno, ha sido interpretada por muchos como un intento de desmantelar políticas de protección social en medio de una crisis económica que ya ha dejado a numerosas familias en situaciones precarias.

En el contexto actual, donde la inflación y la devaluación de la moneda han reducido el poder adquisitivo de los ciudadanos, la eliminación de tarifas diferenciales podría resultar en un verdadero golpe para aquellos que ya se encuentran al borde de la pobreza. La discusión en el Senado se presenta como una oportunidad decisiva para salvaguardar los derechos de los bonaerenses y garantizar que las políticas públicas se alineen con las necesidades de la población.