En su primera alocución como presidente de Chile, el ultraderechista José Antonio Kast expresó este miércoles su firme apoyo a lo que ha denominado un "gobierno de emergencia". Durante su discurso, el mandatario calificó a los migrantes que ingresan al país de manera irregular como "adversarios reales", acusándolos de venir a Chile con la intención de delinquir y de causar estragos en la sociedad.
Kast enfatizó que el país se encuentra en una situación crítica, con finanzas públicas debilitadas y un aumento en el crimen organizado y el narcotráfico. "Para enfrentar estas emergencias, Chile necesita un gobierno que actúe con rapidez y eficacia", afirmó, subrayando que su administración no se limitará a ser un simple eslogan, sino que implementará medidas concretas para restaurar el orden y la seguridad.
El presidente hizo un llamado a la unidad, instando a los chilenos a dejar de lado rencores y divisiones. "Chile es más grande que nuestras diferencias", manifestó, al tiempo que prometió un respaldo total a las fuerzas de seguridad del país. En este contexto, Kast firmó seis decretos iniciales centrados en el control de fronteras y la gestión del gasto público, con el objetivo de fortalecer la seguridad y fomentar la inversión en el país.



