En un caso que ha conmocionado a la comunidad de Larroque, Entre Ríos, dos ex empleados de la empresa FADEMI se enfrentarán a un juicio oral por amenazas agravadas. El juicio se llevará a cabo entre el 20 y el 22 de octubre, y se origina a partir de un inquietante episodio en el que se encontró un paquete frente a la casa de una de las propietarias de la empresa. En su interior, se hallaron dos balas junto a un mensaje que decía "Familia Fademi", lo que generó una profunda preocupación entre los vecinos y la comunidad empresarial de la región.

Los acusados, Mauricio Javier Taffarel y Cristhian Aurelio Taffarel, fueron detenidos en enero de 2025 tras ser identificados gracias a un video de seguridad que captó el momento en que uno de ellos dejó el paquete en el umbral de la vivienda. La investigación, liderada por la Fiscalía de Gualeguay, reveló que ambos hombres eran empleados de FADEMI y que habían participado en protestas laborales que llevaron a un conflicto salarial en la empresa. Esta situación evidenció una creciente tensión entre la dirección y los trabajadores, que reclamaban mejoras en sus condiciones laborales.

La subdirectora de la Oficina de Gestión de Audiencias de Gualeguay, Melina Valbusa, ha confirmado las fechas del juicio, aunque es relevante señalar que la Justicia decidió modificar la prisión preventiva de los acusados, quienes ahora se encuentran en libertad a la espera del desarrollo del proceso. Este cambio ha generado diversas reacciones en la comunidad, que se muestra atenta al desenlace del caso, dado el impacto que tiene sobre la seguridad y la convivencia en la localidad.

El video de seguridad no solo fue crucial para identificar a los imputados, sino que también reveló un detalle interesante: la matrícula del vehículo utilizado para el acto delictivo corresponde al automóvil que uno de los acusados usaba para ir a su trabajo en la fábrica. Esta evidencia fue determinante para la Fiscalía, que logró vincular a los acusados con la amenaza de manera directa. Además, la captura de los agresores se produjo en el contexto de una protesta en la que los trabajadores del Sindicato de Químicos se manifestaban frente a la empresa, lo que plantea interrogantes sobre el clima de violencia laboral que se vive en el sector.

El conflicto en FADEMI, que se dedica a la fabricación de baterías para vehículos, tiene raíces que se remontan a junio de 2024, cuando el sindicato inició una serie de protestas en demanda de un aumento salarial. La empresa, por su parte, argumentó que el incremento era inviable debido a las condiciones económicas. A pesar de que los empleados habían recibido un ajuste del 400% en sus salarios en el último año, que superó la inflación acumulada del 290%, los trabajadores sostenían que sus exigencias eran justas, especialmente en un contexto donde los costos de vida han aumentado considerablemente.

Un episodio adicional que ha intensificado el conflicto fue la difusión de un sticker intimidatorio a través de WhatsApp, en el que se mostraba al líder sindical con las cabezas de dos propietarios de FADEMI, como si hubieran sido decapitados. Este tipo de amenazas no solo alimentan un ambiente de miedo, sino que también complican aún más la ya tensa relación entre los trabajadores y la dirección de la empresa. La falta de un diálogo constructivo y la escalada de la violencia verbal y física reflejan una crisis que necesita urgentemente ser abordada por todas las partes involucradas.

En conclusión, el juicio que se avecina no solo será un proceso judicial, sino que también representa una oportunidad para que se evalúe el clima laboral en FADEMI y se reestablezcan las relaciones entre los trabajadores y la dirección. La comunidad de Larroque observa con atención el desenlace de este caso, que podría sentar un precedente en la lucha por los derechos laborales en el sector. La necesidad de un entorno seguro y respetuoso para todos los trabajadores es fundamental para el desarrollo económico y social de la región.