El traslado de la Justicia Laboral desde la órbita nacional hacia la Ciudad de Buenos Aires ha desatado tensiones entre los trabajadores judiciales y el gobierno. Este lunes, el gremio que representa a estos empleados ocupó la sede del Fuero Laboral en el centro porteño como medida de protesta para frenar la transferencia de competencias, la cual se encuentra en proceso de aprobación en el Senado mediante un proyecto de reforma laboral. Los judiciales alertan que más de 1.600 puestos de trabajo están en peligro.
La semana anterior, la Cámara de Diputados dio luz verde a un dictamen modificado que no solo altera significativamente la Ley de Contrato de Trabajo, sino que también establece la cesión de los tribunales laborales a la Ciudad, en respuesta a un reclamo de autonomía del distrito. Esta reforma incluye cambios en el cálculo de indemnizaciones, horas extras, vacaciones y derechos de huelga, entre otros aspectos.
El Capítulo V de la reforma, que se centra en la transferencia de la función judicial en materia laboral, avala un convenio firmado entre el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia. En caso de ser ratificada en la próxima sesión del Senado, la reforma entraría en vigencia en un plazo de 180 días, durante los cuales se planificará la transición para establecer los juzgados laborales de la Ciudad. Sin embargo, los expedientes y conflictos laborales activos seguirán bajo la jurisdicción del fuero nacional, generando incertidumbre sobre el futuro del Fuero Nacional Laboral en CABA.



