En el marco de su gira europea, el opositor cubano José Daniel Ferrer expuso su visión sobre la inminente transformación política en Cuba, pronosticando que el régimen actual podría desvanecerse en el transcurso del año. Durante su intervención, Ferrer destacó la creciente insatisfacción entre la población cubana y, en particular, entre sectores de las Fuerzas Armadas, lo que, a su juicio, aceleraría el proceso de democratización en la isla, superando así la experiencia venezolana.
La agenda de Ferrer en Europa incluye encuentros con la comunidad cubana en ciudades como Madrid y Barcelona. Además, tiene previsto reunirse con figuras del Partido Popular y de Vox, así como explorar la posibilidad de dialogar con representantes del Ministerio de Asuntos Exteriores de España. Estas reuniones surgen en un contexto donde la presión internacional sobre el régimen cubano se intensifica, reflejando un apoyo creciente a los movimientos de oposición.
En diálogo con medios de comunicación, Ferrer enfatizó que la gran mayoría de los cubanos no tolera más el gobierno actual. Aunque muchos miembros de las Fuerzas Armadas no se atreven a actuar abiertamente contra el régimen, existe un deseo significativo de cambio. Esto sugiere una fractura interna que podría ser crucial en la búsqueda de una transición pacífica hacia la democracia.
El opositor también mencionó el papel relevante de la administración estadounidense en este proceso, citando el compromiso del presidente Donald Trump y del secretario de Estado, Marco Rubio, con la causa de la democratización en Cuba. Ferrer se mostró confiado en que las manifestaciones y la presión internacional seguirán creciendo a lo largo del año, lo que podría forzar al régimen a considerar una transición real y efectiva.
Ferrer hizo comparaciones con la situación en Venezuela, sugiriendo que si el gobierno cubano no inicia un proceso de cambio, podría enfrentar un desenlace similar al del presidente Nicolás Maduro. Señaló que las circunstancias son distintas entre ambos países, ya que en Cuba hay un descontento palpable entre las fuerzas militares que, a diferencia de sus pares venezolanos, enfrentan dificultades económicas y necesidades básicas.
El opositor también subrayó que la comunidad internacional, incluyendo a gobiernos latinoamericanos y a la Unión Europea, debería adoptar una postura más firme y comprometida con el pueblo cubano. A su juicio, el tiempo para actuar es ahora, y la combinación de factores internos y externos podría conducir al fin de la tiranía que ha gobernado Cuba durante décadas. Ferrer concluyó que, aunque el camino hacia la democracia es incierto, la presión acumulada podría generar un cambio significativo en el futuro cercano.



