El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, presentó este lunes ante la Legislatura un pedido de financiamiento destinado a la construcción de la línea de subte F. Este ambicioso proyecto contempla un endeudamiento de hasta 1.350 millones de dólares, que se podrá obtener mediante organismos de crédito o en los mercados locales e internacionales. Para avanzar con la iniciativa, el oficialismo necesitará el respaldo de la oposición en el recinto.

A medida que se definen las comisiones parlamentarias, el bloque Vamos por Más, conformado por el PRO y la Coalición Cívica y liderado por Silvia Lospennato, ya ha comenzado a evaluar uno de los proyectos más relevantes de este periodo: la creación de un nuevo subterráneo que conectará las zonas norte y sur de la capital. Conscientes de la magnitud de la obra, las autoridades optaron por limitar el impacto en el presupuesto de 2026, buscando financiamiento adicional para la mayor parte de la construcción, mientras se reservan fondos para aspectos específicos de ingeniería y equipamiento.

El proyecto presentado por Macri, junto al jefe de Gabinete Gabriel Sanchez Zinny y el ministro de Hacienda Gustavo Arengo, establece la necesidad de una autorización legislativa para contraer uno o más empréstitos y emitir títulos de deuda. El financiamiento se destinará a la construcción integral de la línea F del subte, que incluirá ingeniería, obras e instalaciones necesarias. La obra, actualmente en fase de licitación, se espera que comience en la segunda mitad del año. La nueva línea tendrá una extensión de 9,8 km, conectando once estaciones desde Barracas hasta Palermo, con un primer tramo que incluirá seis estaciones clave.