En el marco de la reforma del Estado que impulsa Jorge Macri, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha anunciado la implementación de un plan de retiros voluntarios destinado a personal de planta permanente. Esta iniciativa, que busca reducir el número de empleados en la administración pública, fue anticipada por funcionarios del Ejecutivo local a finales de 2025 y estará vigente hasta el 31 de mayo. El objetivo principal es reorientar la plantilla hacia perfiles más tecnológicos, adaptándose a las demandas actuales.

Mientras se prepara para su discurso inaugural en la Legislatura, el jefe de Gobierno continúa con su revisión de la estructura administrativa que comenzó en 2024 y se intensificó en 2025, lo que ha llevado a la eliminación de más de 10.000 contratos de asesores y cargos políticos. Esta reducción de personal también incluye la supresión de áreas y direcciones, en un contexto que refleja tendencias de austeridad presentes en el ámbito nacional y que impactan en la Ciudad.

El decreto 83, firmado por Macri y sus principales ministros, establece el Régimen de Retiro Voluntario, que contempla una compensación no remunerativa calculada sobre el salario neto habitual del trabajador al momento de su salida. Los requisitos para acceder a este programa incluyen tener al menos 45 años, cinco años de antigüedad y un año como empleado de planta permanente. El pago se realizará en cuotas mensuales por un período de hasta 48 meses, excluyendo conceptos como el aguinaldo. Sin embargo, los empleados en áreas críticas quedarán excluidos del beneficio, y el Gobierno se reserva el derecho de rechazar solicitudes por razones de servicio o disciplinarias.