Jonathan Andic, hijo del reconocido fundador de la marca de moda Mango, Isak Andic, ha decidido romper el silencio sobre las graves acusaciones que enfrenta en relación a la muerte de su padre, ocurrida en septiembre de 2014. A través de un comunicado, el directivo de 45 años se defendió de los cargos que lo implican en un presunto homicidio y donde se alega que ocultó el hecho como un accidente. Ante esta situación, Andic ha anunciado su decisión de retirarse temporalmente de sus funciones como vicepresidente de la empresa, argumentando que el proceso legal en curso demanda toda su atención y esfuerzo para construir su defensa.
En sus declaraciones, Jonathan Andic expresó el profundo dolor y frustración que siente al enfrentar lo que considera una acusación infundada y alejada de la realidad. “Escribo estas palabras con sinceridad y humildad, desde el dolor, la impotencia y la frustración de encontrarme ante un relato de presunta culpabilidad que no responde a la realidad”, afirmó. Además, recordó el impacto emocional que ha tenido en él y su familia la pérdida de su padre, así como la carga de tener que lidiar con la acusación que pesa sobre su persona.
Andic también reflexionó sobre la relación que mantenía con su padre, destacando que si bien compartieron momentos de alegría y cariño, como es común en muchas familias, también atravesaron situaciones difíciles. “Hubo momentos complejos que logramos superar con gran esfuerzo y generosidad”, comentó, en un intento por humanizar su vínculo. Sin embargo, el empresario desmintió los rumores de tensiones irreconciliables entre ambos, que incluso han sido utilizados por la justicia para sostener las acusaciones en su contra.
En este contexto, Jonathan Andic se sintió obligado a aclarar que la narrativa construida por los medios presenta una imagen distorsionada de la realidad. “Se ha tejido un relato público que carece de contexto y que ha generado una percepción de culpabilidad ajena a la verdad. Sé que desmontar esta imagen llevará tiempo y esfuerzo”, aseguró. Esta defensa no solo busca reivindicar su inocencia, sino también restaurar la memoria de su padre y su legado.
Con respecto a su decisión de apartarse temporalmente de Mango, la empresa que su padre fundó en 1984, Andic subrayó que en el actual clima de incertidumbre y acusaciones, no puede cumplir con el compromiso que demanda su puesto en la firma. Sin embargo, dejó claro que seguirá involucrado en otros proyectos de carácter familiar, empresarial y social, lo que evidencia su deseo de continuar activo a pesar de las circunstancias.
Finalmente, Jonathan concluyó su mensaje expresando su tristeza por la situación, pero reafirmando su convicción de que esta decisión es lo mejor para él y para la compañía. “Afronto este proceso con serenidad y entereza; necesito concentrar toda mi energía en demostrar mi inocencia”, finalizó. A pesar de ser el primogénito de Isak Andic y uno de los herederos directos de la fortuna familiar, su papel en la empresa ha sido limitado, ya que desde 2020, la dirección de Mango recae en Toni Ruiz como CEO, lo que añade una capa de complejidad a la ya tensa situación familiar y empresarial.



