Javier Milei dio inicio a un nuevo período de sesiones ordinarias, el tercero desde que asumió la presidencia, con un discurso marcado por la confrontación hacia el peronismo. Con un ambiente cargado de entusiasmo tras recientes victorias legislativas, el presidente se presentó ante un auditorio lleno de militantes que lo apoyaban, donde realizó un balance de su gestión y destacó lo que considera sus mayores logros.

Durante su alocución, Milei adelantó algunos de los 90 proyectos que tiene planeados para este año, pero el eje principal de su discurso fue atacar a la oposición. En un tono desafiante, instó a sus adversarios a “estudiar” y los calificó de “delincuentes” e “ignorantes”, además de expresar su gusto por “domarlos”. La senadora Patricia Bullrich recibió un fuerte respaldo del presidente, lo que volvió a poner de manifiesto la interna con la vice, Victoria Villarruel.

El ambiente en el recinto fue un reflejo del fervor militante, con cánticos y aplausos que resonaron durante toda la jornada. Este espectáculo evocó épocas pasadas de la política argentina, cuando la militancia de La Cámpora llenaba los palcos. Milei, en este escenario, se refirió a la difícil herencia que recibió, afirmando que asumió el gobierno en condiciones críticas. Resaltó los desafíos económicos que enfrenta Argentina y aseguró que se encuentra en un momento de “cambio de época”, donde la moral se convierte en un principio fundamental del Estado.