El presidente Javier Milei se prepara para un nuevo intento de reforma electoral en Argentina, tras dos intentos anteriores que no lograron concretarse. Con un mayor respaldo en ambas Cámaras y aliados dispuestos a apoyar sus iniciativas, el mandatario confía en poder avanzar en cambios significativos que van desde la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) hasta ajustes en la Boleta Única de Papel (BUP).

En su discurso durante la Asamblea Legislativa del 1° de marzo, Milei destacó que esta reforma será uno de los 90 proyectos que presentará al Congreso. Desde el inicio de su gestión, el mandatario ha priorizado modernizar la ley de partidos políticos y la legislación electoral, un objetivo que ha intentado alcanzar en diversas ocasiones. Su primer intento, a través de la Ley Bases, no tuvo éxito, ya que el tema resultó ser demasiado delicado para ser tratado en sesiones extraordinarias.

El proyecto original incluía la creación de circunscripciones uninominales, eliminando la votación por provincia y permitiendo que cada partido presente solo un candidato por región. Además, planteaba un cambio en el financiamiento de los partidos, un aspecto que generó controversia, incluso dentro de su propio espacio político, ya que permitía el financiamiento privado sin restricciones. A pesar de los fracasos anteriores, Milei y su equipo están decididos a llevar adelante esta reforma electoral, esperando que el contexto actual les brinde la oportunidad de lograrlo.